miércoles, 28 de noviembre de 2007

El último 'Diario Pop'

FERNANDO MARTÍN - Madrid - 29/11/2007
La castiza Sala El Sol reunió en la noche del martes a tres generaciones de músicos para dar un merecido homenaje a quien mejor ha simbolizado la defensa a través de las ondas del pop hecho en España: el locutor y periodista radiofónico Jesús Ordovás.
La oferta musical de la noche era variada y atractiva: junto a una banda base capitaneada por el incombustible y voluntarioso Patacho, ex Glutamato Yeyé, fueron desfilando más de 25 artistas de los ochenta, noventa y lo que va desde 2000, en un acto de hermanamiento insólito en un país en el que los artistas de una década suelen tirar con bala contra los de la década anterior. Siempre colegas y al menos amigos por una noche, sobre las honorables tablas de El Sol se escucharon las voces e instrumentos de una larga lista de artistas: el ex Golpes Bajos Germán Coppini, su colega en Siniestro Total Miguel Costas, el incandescente Jorge Ilegal, el desbigotado Iñaki Fernández de Glutamato Yeyé, Luis Malone, Josele Santiago, el dúo Clovis, José María Granados, Floren y J de Los Planetas, Johnny Cifuentes de Burning, Joaquín (ex Nikis), y Mauro, ambos de Los Acusicas, Víctor Coyote, Javier Colis, Isa (la legendaria cantante de los Terribles), Servando y Marta del Aviador Dro, Carmen Madirolas y Antonio de Los Bólidos, y Digital 21, quienes dieron la sorpresa al hacer aparecer en escena -tras 20 años de silencio- a Ana Curra (teclista de grupos míticos de los ochenta como Los Pegamoides, Seres Vacíos y Parálisis Permanente), Fernando Alfaro de los Surfin Bichos y Chucho, la China Patino y Vanexxa, Sabino Méndez, Jaime Urrutia, Xoel López de Deluxe y Amaral, entre otros.
A las diez de la noche, el propio Ordovás, evidentemente emocionado, daba el pistoletazo de salida al fiestón, que transmitía en directo Radio 3, la emisora a la que este gallego afincado en Madrid ha prestado sus servicios los últimos 28 años.
Tras los agradecimientos y un recuerdo para la larga lista de los fallecidos del mundillo musical español, el periodista -que el mismo martes cumplía 60 años y que mantiene la esencia de su programa en www.jesusordovas.com- aprovechó para presentar el disco benéfico y DVD Canciones para olvidar, editado por la Sala El Sol. Los ingresos de las ventas del disco, que recoge parte de las actuaciones del homenaje a la movida que se celebró en enero de este año en El Sol, irán a la Asociación Nacional de Alzheimer (AFAL).
En una pantalla de vídeo situada tras los instrumentos se iban sucediendo los mensajes cariñosos de colegas y amigos para acompañar al afamado locutor en su último viaje profesional al corazón del pop.
La rápida sucesión de actuaciones y las conexiones con la Razzmatazz se completaban con la animada charla de multitud de personajes del ámbito musical, que llevaban una eternidad sin verse. Tanto encuentro dio a la velada un carácter de celebración casi familiar, que hubiera hecho las delicias cinematográficas de Almodóvar.
No se volvió a ver a Ordovás hasta el final de la fiesta, cuando, tras la interpretación del clásico de Carlos Berlanga para Dinarama Perlas ensangrentadas, a cargo del ex Enemigo Josele, Xoel López y Amaral, retornó a escena para volver a dar las gracias. Para ese momento, más de la una de la madrugada, la camaradería frisaba en francachela desvergonzada. Los más osados estiraron la celebración hasta las cinco de la madrugada. Como en los viejos tiempos, los tiempos del Diario Pop.
EL PAIS, jueves 29 de noviembre de 2007
Imagen: EFE/EL PAIS